17
Jun
Bitácora. Junio 16. Luis García
La otra noche soñé con Luis García. No es mamada. Estaba acostado en mi puff amarillo, en la comodidad de mi sala, viendo el Italia - Paraguay. Será que el partido estaba infumable o que yo andaba cansado sin razón aparente, pero por ahí del minuto 21 me quedé dormido.
Soñé que estaba sentado en mi puff amarillo, en la comodidad de la sala, viendo el Italia - Paraguay; sólo que en mi sueño el Italia - Paraguay no era un bodrio y el partido estaba bien bueno. Iba 2 - 1 (favor Italia, que inició perdiendo, pero remontó de forma espectacular). Y ahí en la sala estábamos J., G., Luis García y yo. Terminó el partido y Luis García nos invitó a jugar una reta. Chévere.
Digo, ¿cada cuánto tienes a una leyenda retirada del fútbol mexicano en tu sala, viendo un Italia - Paraguay, y luego te invita a una reta?
Entonces desperté.
Ahí estaba, sentado en mi puff amarillo, en la comodidad de mi sala, viendo un insípido 1 - 1 entre Italia y Paraguay al minuto 37 del segundo tiempo. Desconcertado, busqué a Luis García, y lo hallé a miles de kilómetros, narrando un juego que yo creí que había sido un partidazo que Italia había remontado a Paraguay después de ir perdiendo 1 a 0 para ganarlo 2 a 1. Le conté a J., emocionado, que Luis García nos invitó a jugar una reta. Ni se inmutó. Digo, a él sí lo invitan a jugar con leyendas retiradas del fútbol mexicano. Yo creo que por eso no se emocionó.
Espero toparme otra vez a Luis García porque me prometió una reta de fútbol y espero que algún día (en otro sueño, en el puff amarillo, en la comodidad de la sala) me lo pague. Y no voy a invitar a J. por culero.
(Eso sí, descubrí que en los sueños el Mundial no es tan malo).