08
Oct
La falacia del inicio
Anunciar el inicio es, en el mejor de las casos, una situación netamente inútil. Afirmar que las cosas tienen un inicio (como decir “a partir de hoy estoy a dieta” o “voy a retomar mi blog”) implica un pensamiento lineal, la consideración de que se necesita de un punto de partida determinado. Si la vida es un continuo (y vaya que lo es), resulta inútil posicionar un momento específico para anunciar que a partir de acá las cosas serán diferentes. Todo inicio es continuación, porque sin lo previo no existiría lo posterior. Así que, ¿para qué tanto autobombo? Tu dieta es la continuación de tu sobrepeso, tu blog es la continuación de tus memorias.
No empecemos, sigamos.